domingo, 20 de noviembre de 2016

Eriberto Guerra Díaz (1914–1990) poeta nativista, artesano y guasquero uruguayo

Antología de un gaucho sabio 
–Nacido un 11 de marzo en Libertad, cuando la segunda ciudad del departamento de San José aún era un pueblo, pasó buena parte de su vida en la costa maragata del Río de la Plata donde fue un respetado inspector de Aduanas, símbolo de la más severa ley en territorios repletos de matreros y contrabandistas.Arriesgado al límite de la temeridad fue su desempeño como guarsacosta  en Rincón del Pino, héroe anónimo admirado por los vecinos, rescatista de náufragos de las aguas, ¡a lomo de caballo! Sus temerarias aventuras en pos de mantener la paz se extendieron por varias décadas de mediados del siglo XX, y fueron narradas en su prosa gauchesca y su ardorosa poesía.
Sus principales obras literarias, Con el Lazo Ramaleao, Historia de Rincón del Pino y Mis Tiros de Boleadoras, fueron recopiladas y connotadas por su hija Olda Daisy Guerra García, publicadas en 2013 con el título Antología Gauchesca. Eriberto fue un gran tradicionalista, conocido como en  El Gaucho Guerra, símbolo del legendario personaje de nuestros campos, siempre dispuesto a una "gauchada". Fue un maestro en trabajos en cuero, que obtuvo premios en certámenes de "guasquería" en Uruguay, Argentina y el sur de Brasil. Fue campeón en tiro de lazo y boleadoras, por lo que se le otorgó premios y distinciones en la tradicional Semana Criolla que cada año se realiza  en la Rural del Prado de Montevideo. –Eriberto Aníbal Guerra García falleció el 25 de setiembre de 1990, en su casataller de la calle Zapicán, en el barrio Arroyo Seco, a los 76 años, sin quejas ni lamentos, pese a una dolorosa enfermedad. Así era él, fuerte como la madera de lapacho que tanto trabajó como artesano. Su último pedido fue un símbolo final de su fuerte carácter: "Daisy, abrime la puerta." Así partió rumbo a la eternidad.

                                                                  Eriberto por Daisy


jueves, 10 de noviembre de 2016

Crónicas de un viaje por los faros portuarios, marítimos e hidrográficos del territorio uruguayo

Las luces del navegante

Sobre la base del informe publicado en el fascíulo Nº 8 de la serie Áreas Protegidas del Uruguay (Trocadero Gabinete DDiseño para El País, Montevideo, Agosto 2010), actualizado para el libro Uruguay Manual del Visitante 2013 (Naón & Praderi), 2014, 2016.
Fotos: Sistema Nacional de Áreas Protegidas, Servicio de Iluminación y Balizamiento de la Armada Uruguaya, Prefectura Naval Argentina, Alejandro Sequeira, Ignacio Naón, Diego Praderi, Juan Antonio Varese, Pablo Bielli, AOR.

El más antiguo del Río de la Plata
La farola que ilumina a la bahía
y al puerto de Montevideo.
–El Faro del Cerro fue construido por orden del gobernador español José Bustamante y Guerra, y desde su inauguración, el 4 de abril de 1802, guía el ingreso a la bahía y al puerto de Montevideo.
–Su primer combustible fue la grasa de potro, sustituida en 1818 por aceite que alimentaba el alumbrado de las candilejas rotativas.
–El 6 de junio de 1843, plena Guerra Grande, fue destruido por un ataque de Manuel Oribe, presidente y líder militar del Gobierno del Cerrito, blanco y federal, sitiador de la Defensa de Montevideo, colorada y unitaria. 
–El 16 de julio de 1852 fue recuperado con un novedoso sistema de eje vertical impulsado por un aparato de relojería que completaba un giro de dos minutos. 
En 1942 el sistema lumínico fue electrificado, cuando las lámparas a vapor de querosén fueron reemplazadas por una incandescente de 1500 watts de potencia.

Fortaleza General Artigas 
–El primer antecedente de una construcción militar en la cima del Cerro se remonta a 1744, cuando el ingeniero Diego Cardoso señalaba en un plano la necesidad de instalar baterías para la protección de la bahía y el puerto de San Felipe y Santiago de "Montem Video". No hubo fuerte, ni siquiera una casilla, solo se colocaron un par de cañones al aire libre.
–En 1781 el virrey rioplatense Juan José de Vértiz y Salcedo ordenó el establecimiento de algo parecido a un rancho de paja conocido como San Miguel, que alojó a un vigía de la Armada Española que enviaba mensajes con banderas a las embarcaciones.
–En 1801 la choza fue reemplazada por la Casa del Cerro, un alojamiento de ladrillos que albergó al centinela y a los obreros que construyeron el faro.
Los colores del faro y la fortaleza del
Cerro cuando comienza a caer el sol.
–En 1808, luego de las Invasiones Inglesas al Río de la Plata, comenzó la construcción del Castillo el más cercano antecedente de la actual Fortaleza General Artigas. 
–Por orden del gobernador Francisco Javier de Elío, tan cuestionado por los criollos montevideanos y porteños, fue reforzado para proteger el faro, como prisión militar y lazareto.
–El proyecto del ingeniero español José del Pozo, fue ejecutado entre julio de 1809 y mayo de 1811, casualidad o no, el mes de la Batalla de las Piedras.
–Desde 1939, allí funciona el Museo General Artigas, una muestra de armamento y uniformes de la etapa colonial e independentista, de documentos y mapas cartográficos. Desde la muralla exterior se observa la más bella vista panorámica de Montevideo y su bahía.

Cerro
–Es muy probable que el primer europeo que lo divisó fuera un tripulante de la embarcación capitaneada por el florentino Américo Vespucio, en 1501, pero no al servicio de España sino del Reino de Portugal que lideraba las mayores expediciones marítimas del Renacimiento.
–Aunque así fuera, la primera denominación oficial quedó registrada en el diario de viaje de un cartógrafo de la expedición de Hernando de Magallanes. "Martes 10 de dicho enero de 1520 (…) y estábamos en derecho del cabo de Santa María: de allí adelante corre la costa este oeste, y la tierra es arenosa, y en derecho del cabo hay una montaña hecha como un sombrero, al cual le pusimos el nombre de Monte Vidi."
Vista de la bahía y el puerto desde el Cerro.
Casi infinitas son las anécdotas sobre sus nombres más antiguos y originales: Pináculo de la Tentación, Monte de la Detención, Nuestra Señora de la Candelaria, Monte de San Pedro, Santo Vidio, Monte Ovidio, Monte Seredo, Monte VI.
–Todas las versiones describen a la emblemática elevación de 140 metros de altura, protectora de la bahía y símbolo de Montevideo, la tardía capital sudamericana, la última fundada por los españoles en América del Sur.
–En 1728, tras la definitiva implantación del puerto y su ciudad, el militar vasco Bruno Mauricio de Zabala, gobernador de Buenos Aires, ordenó la colocación de una cruz de madera en la cima del Monte para que los marinos que se alejaban de la costa pudieran encontrar el camino de regreso a sus buques.
–Cerca de allí pasan los por entonces cristalinos arroyos Miguelete y Pantanoso que aún desembocan en la bahía, y el Quitacalsones llamado así porque hasta fines del siglo XIX era necesario quitarse los "calsones" para cruzarlo.
El cañón y la muralla evocan tiempos
de revolucionarios y guerreros.
–A su alrededor, entre el 9 de setiembre y 30 de diciembre de 1834, fue creada la Villa Cosmópolis, destino de miles de inmigrantes de toda Europa y regiones de Asia y África, por orden de llegada, de Islas Canarias, Galicia, Asturias, País Vasco, Italia, Lituania, Siria, Líbano, Palestina, Egipto, Marruecos, Turquía, Polonia, Rusia, Armenia.
–Aquellos viajeros transoceánicos fueron convocados por saladeros y otras gigantescas empresas industrializadoras y exportadoras de carne, emblemas de un tiempo conocido como de las Vacas Gordas, metáfora referida a la mayor sociedad de bienestar que conoció el país.
–Algunos nombres todavía resuenan como marcas memorables: La Uruguaya, Montevideo, Swifft, Artigas y el legendario Frigorífico Nacional.
–La principal referencia urbana del barrio es la calle Grecia, que articula vías que en su mayoría llevan nombres de países y ciudades extranjeras por decreto firmado el 12 de diciembre de 1867 por el dictador Venancio Flores.

–El novedoso nomenclátor concebido "para mejor inteligencia" de sus habitantes, nominó 24 arterias de Villa Cosmópolis con los nombres de las regiones de origen de sus pobladores, Italia, Portugal, Egipto, Prusia, Venezuela, Nueva Granada, Norte América y Vizcaya.
–En 1913 fue creada la Villa del Cerro, un barrio integrado a Montevideo que durante décadas estuvo definido por su profundo carácter autónomo, obrero y solidario.

El faro y la fortaleza desde el pie del Cerro.
Lux Data
Ubicación: Fortaleza del Cerro, extremo oeste de la Bahía de Montevideo.
Inauguración: 1802
Altura física: 8 metros
Altura focal: 148 metros
Alcance geográfico: 30 millas
Alcance lumínico: 19,2 millas
Intensidad luminosa: 75.530 candelas
Destellos: tres cada 10 segundos.
Descripción: Farola contenida en una cúpula sobre torre circular de mampostería, y edificaciones al pie.

De poetas, saltimbanquis y enamorados
Alrededor del Faro de Punta Brava se respira un aire inspirador, de cielos azules, vientos cortantes y aguas turbulentas en el punto más austral de la ciudad, el temido cabo también llamado Punta Carretas.
Tibio en primavera, caliente en verano, álgido en otoño e invierno, remoto por siglos, cuando era un vértice inhóspito solo visitado por marinos curtidos, científicos temerarios, pescadores avezados y lavanderas heroicas. 
El faro y su  entorno, con el paso de los años y la expansión de una rambla marítima que los montevideanos se apropiaron con amorosa pasión, es hoy un espacio de saltimbanquis, trotadores, caminantes, y de parejas embelesadas que buscan un espacio al aire libre para expresar su más íntimo frenesí. 
Inaugurado el 1 de octubre de 1876, su torre central fue construida con piedras de la zona, labradas y revocadas en su interior, rodeada por un edificio blanquísimo de estética mediterránea , elevado sobre un basamento macizo.
En 1911 el aparato  lumínico original de quemadores a combustible fue sustituido por un sistema lenticular de avanzada en su tiempo.
En 1948 adquirió su actual mecanismo eléctrico diseñado para intercalar cada diez segundos un destello blanco y uno rojo para diferenciarlo de boyas y otras señales lumínicas. En 1962 fue enlazado a la red eléctrica nacional. .
La farola está ubicada a una estratégica altura de 18.5 metros, su alcance lumínico de 15 millas es clave en la navegación deportiva o turística gestionada por el Puerto del Buceo, y el trabajo de pesqueros que se dirigen al Banco Inglés o a la desembocadura del Santa Lucía en el Río de la Plata.
Hasta su base llega el camino Juan Méndez que evoca al más emblemático farero de la Punta Brava, y que se inicia al pie del monumento de Juan Zorrilla de Martín. 
La visible escultura en bronce sobre base de granito creada por José Luis, hijo del Poeta de la Patria, se alza con patricia distinción en la rambla Presidente Wilson.
Cuando el visitante avanza por el sendero artesanal, surgen las construcciones de piedra, las cadenas, y los  troncos gruesos de madera que parecen contar historias de pioneros solitarios.
A su izquierda yendo al extremo meridional de la ciudad hay una loma verde de cuatro hectáreas que impide observar el arribo del agua a la costa.
–En la escena sobresale la presencia autóctona de espinillos, palmeras de butiá, timbós, ceibos. A pocos metros de allí, un murallón de piedra adornado por un diseño geométrico contiene el embate de los temporales marítimos frecuentes.
A la derecha se elevan palmeras muy altas que sobreviven en un suelo árido, en ese entorno tan distinto se ubica una Estación Meteorológica de la Armada y un centro de la empresa estatal de comunicaciones Antel, ambas en contacto en tiempo real con los navegantes.
A unos pocos metros se esconde una playa centenaria, sin arena pero con infinitas historias de pescadores, remeros y nadadores, compartida´por dos clubes muy populares en el barrio y entre los deportistas náuticos: La Estacada y La Restinga.
 
Punta Carretas
Es el barrio costero que creció alrededor de un pedregal cruzado por las corrientes más poderosas de Montevideo, y una cárcel histórica transformada a fines del siglo pasado en un glamoroso centro comercial.
Según el historiador Aníbal Barrios Pintos, debe su nombre al biólogo y sacerdote francés Louis Feuillée, que en 1708 describió “un cabo que avanza en el río, a dos leguas de la punta que cierra la bahía de Montevideo”.
Los peñascos le parecieron carretas, y así les llamó, para los marinos era la Punta Brava, porque sus barcos naufragaban perforados por las puntas rocosas escondidas debajo del agua.

Zorrilla y Pittamiglio 
Frente al faro se extiende el tramo más bucólico de la rambla Presidente Wilson, un ámbito ideal para el Museo y Escuela Cívica Zorrilla de San Martín.
La antigua residencia donde habitó y trabajó en la segunda mitad de su vida el notable escritor, desde hace una década forma parte del Museo Histórico Nacional que preserva el legado material e inmaterial del Poeta de la Patria.
En la Rambla Mahatma Gandhi, a la altura de la Punta de Trouville, el legendario Castillo Pittamiglio esta impregnado de misterio, alquimia y esoterismo.
Fue construido a partir de 1910 por el arquitecto Humberto Pittamiglio con una proa de barco y la inconfundible Victoria de Samotracia.
Tras la muerte del propietario, durante tres décadas fue administrado por la Intendencia de Montevideo que en 1999 lo cedió en comodato a la organización privada Espacio CulturalMuseo Pittamiglio.

Golf, Parva Domus, Villa Biarritz
El Parque de las Instrucciones del Año XIII es el magnífico escenario del Club de Golf del Uruguay que bordea la franja costera, entre la Rambla Presidente Wilson, Bulevar Artigas y las avenidas Julio María Sosa y Juan A. Cachón, a solo cinco minutos del Centro.
Punta Brava, en postal de 1914.
El mayor campo de este deporte tradicional fue diseñado en 1934 por el escosés Allister Mackenzie que ambientó su trazado con una naturaleza variada, repleta de aves que conviven con los deportistas.
La República de Parva Domus es una institución única, que posee su constitución, su bandera, su himno y su territorio soberano con domicilio en el bulevar Artigas, frente al Club de Golf.
Cuenta una leyenda que hacia 1878, el pescador José Achinelli solía ir todos los domingos a la Punta Brava, pero como no deseaba llevar  sus cañas y su ropa de recambio en el tranvía, se le ocurrió alquilar un cuarto de piso de terrón, paredes y techos deteriorados.
A sus amigos les gustó reunirse allí. Uno de ellos le puso el nombre oficial, mientras leía un pasaje de la novela de aventuras Jack, de Alfonso Daudet: Parva Domus Magna Quies (Casa Chica Gran Reposo).
A pocas cuadras rumbo al este por la rambla, el Parque José Luis Zorrilla de San Martín más conocido como Villa Biarritz evoca al escultor uruguayo, autor de obras emblemáticas de la ciudad: Obelisco de los Constituyentes, El Gaucho, estatua ecuestre de Aparicio Saravia.
El espacio recreativo y comercial ocupa varias manzanas rodeadas por las calles José Ellauri, 21 de Setiembre, Leyenda Patria y José Vázquez Ledesma, en el límite entre Punta Carretas y Pocitos.
El parque alberga al club popular deportivo Biguá, y la muy popular Feria de Villa Biarritz que jueves y sábado de mañana congrega a fabricantes de ropa, anticuarios, jugueteros y artesanos.

En 1929 la Punta Brava fue escenario del "Día del Faro" que convocó a miles de celebrantes, entre ellos, al militar y abogado Juan Campisteguy por entonces Presidente de la República. En aquella fiesta original fueron homenajeados los fareros de todo el país y se entregaron medallas a los que habían cumplido más años de servicio. 

Lux Data
Ubicación: Punta Carretas, el punto más austral de Montevideo y del territorio continental uruguayo sobre el Río de la Plata.
Inauguración: 1876
Altura focal: 18.5 metros
Alcance geográfico: 14,1 millas
Alcance lumínico: 15 millas
Intensidad luminosa: 14.400 candelas
Destellos: uno blanco y uno rojo cada 10 segundo
Descripción: máquina rotativa sobre cubeta de mercurio. Fue electrificado en 1962.
–Servicios: Es fundamental para la navegación de pesqueros que se dirigen al Banco Inglés o a la entrada del río Santa Lucía, y para el tráfico gestionado por el puerto deportivo del Buceo.

El más caro del mundo 
El faro más caro del mundo brilla hace
casi dos siglos en el Río de la Plata.
(SNAP)
El 1 de enero de 1828 el Faro de la Isla de Flores iluminó por primera vez el paso por el Río de la Plata y así lo registró el Semanario Mercantil del 12 de aquel mes: “Esa tarde, Montevideo vivió el acontecimiento con festejos de alegría. Al anochecer, toda la población se volcó sobre las murallas para asistir al primer destello, que se encendía y eclipsaba periódicamente. Alivio para la gente, esperanza para el comercio y seguridad para el navegante.”  
En su tiempo se le llamó “el faro más caro del mundo” porque fue construido luego de la firma del Tratado de la Farola, de 1819, por el cual el Uruguay perdió las Misiones Orientales.
“En realidad el Cabildo de Montevideo ofreció al Brasil determinados territorios al norte del país a cambio del dinero para la construcción del faro. Pero el emperador nunca firmó el documento”, cuenta el historiador Juan Antonio Varese.
Es un faro de tercer orden (según la altura focal existe hasta quinto) que en la actualidad es operado y mantenido por el Servicio de Iluminación y Balizamiento de la Armada Nacional.
La majestuosa columna cilíndrica de 20 metros de altura de típico estilo colonial portugués, colocada sobre un terraplén de 17 metros, fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1975.

En 1792 las autoridades españolas colocaron en la isla el primer instrumento de ayuda a la navegación, un farol de popa de la fragata de guerra Loreto que seis años después fue trasldado al Cerro de Montevideo.

Grande, lazareto y cementerios
El Hotel que en realidad era un Hospital organizado
por clases, con cuartos más o menos cómodos
según cuánto pagaban los pasajeros. Los de
primera  iban directo al sector preferencial
 que costaba dos pesos oro y ofrecía servicios
especiales: biblioteca y sala para conciertos de 
piano. Quienes venían en tercera, españoles,
italianos, quedaban en las habitaciones
 compartidas por las que pagaban un peso.
La Isla de Flores está dividida en tres áreas unidas por restingas y terraplenes que con el pleamar se separan y dan la sensación de ser territorios independientes entre sí.
La primera es la más alta, conocida como Isla Grande, que concentra la mayoría de los edificios: las ruinas de una comandancia, un lazareto limpio para la atención de viajeros sanos, un hospital y un hotel donde se alojaban los oficiales y los visitantes ilustres, además del faro y el muelle de desembarco.
También había un edificio de desinfección, para lavar las ropas y enseres contaminados, cuyas calderas de hierro herrumbroso aún posan como monumentos estrafalarios en el agreste y rocoso paisaje insular.
En la Segunda Isla está el lazareto sucio, donde se internaba a los pacientes con enfermedades infecciosas, y el cementerio.
–En la Tercera Isla, la más pequeña, se encuentra la capilla y un crematorio cuya chimenea aún se alza como testigo del sufrimiento de miles de inmigrantes. 
La viruela, el cólera y la fiebre amarilla fueron algunas de las epidemias que padeció Uruguay a mediados del siglo XIX. Para evitar contagios, los viajeros no podían pisar tierra firme hasta ser revisados por un médico, como indicaban las autoridades sanitarias de todo el mundo.
Plano del Río de la Plata 1771, de 
Francisco Becerra y Juan  A. González.
  El Banco Inglés domina el  centro de la 
imagen e inmediatamente arriba a la 
izquierda se observa la Isla de Flores.
(Copia del Archivo General de Indias 
publicado en Cartografía y Navegación, 
R.  Álvarez, J. M. Olivero  y E. Albornoz)
La norma ordenaba enviarlos a un lugar apartado: primero fue la Isla de Ratas, pero algunos cruzaban a nado la bahía hasta llegar a la costa.
En el segundo gobierno de Venancio Flores comenzó la construcción del lazareto inaugurado en 1869, con el nombre eufemístico de Hotel de Inmigrantes.
En 1881, la Junta Nacional de Sanidad declaró obligatoria la cuarentena, que podía ir desde una semana como mínimo, a 40 días.

“Las embarcaciones paraban en la isla donde los viajeros eran divididos en tres dramáticas categorías: sanos, enfermos y muertos. A los primeros se los dejaba seguir viaje, a los segundos se los internaba en el lazareto sucio y se les desinfectaba la ropa y las valijas, y a los terceros se los llevaba al crematorio ubicado en el extremo este de la isla.”
Juan Antonio Varese, historiador

La primera isla, el faro y el hotel desde el 
terraplén que conduce al lazareto "sucio".
Alcatraz rioplatense
Desde fines del siglo XIX la Isla de Flores cumplió el triste papel de cárcel inexpugnable por el aislamiento marítimo que disminuía la posibilidad de una fuga y que además necesitaba poca vigilancia.
Albergó a prisioneros de las revoluciones blancas de 1897 y 1904, lideradas por Aparicio Saravia, y presos políticos de la dictadura de Gabriel Terra iniciada en 1933.
Hubo 150 cautivos del régimen terrista que permanecieron más de un año, entre tantos: el presidente Andrés Martínez Trueba y Alfeo Brum, hermano del también exmandatario Baltasar Brum que se suicidó en heroica respuesta al golpe de Estado.
Durante dos meses de 1968 fue el doloroso destino de medio centenar de sindicalistas de UTE y ANCAP, detenidos durante las Medidas Prontas de Seguridad que prologaron a la dictadura de 1973.Era un Alcatraz rioplatense pero sin el macizo pétreo de la trágica “roca” estadounidense. Los reclusos eran alojados en el lazareto, y cuando el rigor era mayor, en tres oscuras celdas cercanas de unos dos metros por uno y medio.
Una isla que en pleamar son tres.  
(Archivo El País)
A principios de la década de 1930 allí estuvieron los involucrados en el sonado caso de la sociedad Zwi Migdal, con filiales en varios países, una pantalla para una aberrante trata de blancas.
En la Segunda Guerra Mundial fueron recluidos los 55 marineros de la embarcación alemana Tacoma, en represalia por el hundimiento del carguero de bandera nacional Montevideo, torpedeado en aguas caribeñas por el submarino italiano Tazzolli.
El Tacoma, después convertido en prisión, había auxiliado al acorazado de bolsillo nazi Graf Spee, hundido por su capitán, en diciembre de 1939 luego de la célebre Batalla del Río de la Plata.
En algún momento hubo un intento de trasladar a 1500 presos del antiguo Penal de Punta Carretas. Se realizaron obras de ampliación y reforma, pero fue imposible llevarlos a la isla por la falta de agua potable.

El arribo de los fareros
al muelle de la isla se
cumple cada quince días.
.
Fareros 
Desde principios de la década de 1970 sólo es habitada por dos funcionarios del Servicio de Iluminación y Balizamiento de la Armada que cumplen turnos rotativos de quince días, y es visitada por esporádicos viajeros que buscan desentrañar las historias que preservan sus ruinas.
El cabo de 1ª Álvaro Fajardo, es el suboficial que coordina la tarea de mantenimiento del faro. Conoció la isla por primera vez a los seis años, en 1986, acompañando a su padre, un mecánico de la aviación naval que solía hacer el viaje en helicóptero.
Luego de su egreso de la Escuela de Especialidades estuvo dos años en la Isla de Lobos, hasta 2005, otros dos años en José Ignacio, hasta 2007, y realizó la travesía del Capitán Miranda, pero nada tiene mayor significado personal y profesional que su actual trabajo en la ínsula montevideana.

“La función del faro es marcar el peligro que significa la isla, para el ingreso a los puertos de Montevideo y Buenos Aires y a otras termianles argentinas como San Lorenzo, Ramallo, Rosario. Antes de su construcción la isla vivía en la oscuridad total y se navegaba por estima.”
Cabo de 1ª Álvaro Fajardo, técnico del Servicio de Iluminación y Balizamiento de la Armada Nacional


Flores 
Aunque existen diversas versiones, el origen del nombre de la isla sigue siendo un misterio controversial. La primera creencia se refiere a su supuesto descubrimiento en plena Pascua de la Florida de 1516, por Juan Díaz de Solís, otra señala que sus primeros exploradores fueron los hermanos Froes, un antiguo apellido portugués, también están quienes aluden a la cantidad de flores que alguna vez creacieron allí.
Juan Antonio Varese tiene su propia visión: “La expedición de Solís llegó en febrero a Uruguay, pero la Pascua de Florida es en marzo o abril. La versión de los hermanos Froes puede ser cierta, pero no es oficial; incluso se sostiene que el primero en llegar a la isla fue Vasco da Gama.” 
Finalmente, quien llega a la isla se da cuenta que allí no hay flores, porque es un pedregal de casi dos kilómetros de superficie.


Inaugurado en 1828, declarado
Monumento Histórico  Nacional
en 1975, el faro  de la Isla de
Flores, "el más caro del mundo",
funciona  a electricidad desde 1984.
(Pablo Bielli)
Data Lux
Ubicación: Río de la Plata, en la ruta de los buques de cabotaje de Montevideo a Buenos Aires, a seis millas náuticas (11 kilómetros) de la costa del balneario Lagomar, departamento de Canelones, a 11.3391 millas (21 kilómetros) de la rambla de Punta Carretas y a diez millas náuticas al noroeste del Banco Inglés. 
–Inauguración: 1828 
Altura física: 37 metros 
Altura focal: 45 metros 
Alcance geográfico: 19 millas 
Alcance lumínico: 17 millas 
Intensidad luminosa: 200.000 candelas 
Destellos: dos blancos cada 10 segundos 
Sistema: Desde 1984 funciona a electricidad y gira por un motor eléctrico. hasta aquel año utilizaba la luz de una mantilla de acetileno y giraba mediante una manija manual a la que se le daba cuerda.
Descripción: Posee una base circular de dos metros diámetro que se estrecha a medio metro en la cúspide hasta donde se llega subiendo 77 escalones. 

Es un sitio mágico, lleno de recuerdos que se sienten con solo pasar por los terraplenes y las restingas que unen los tres sectores, o tocando los edificios. Es que por aquí pasaron cientos de miles de personas, durante décadas y décadas, con historias dramáticas que fueron quedando en la balustrada, junto con los nombres escritos por muchos de ellos”
Álvaro Fajardo, en una de sus diarias caminatas por la isla que ama

Destellos argentinos en aguas uruguayas
Estrella Atlántica, el antiguo buque petrolero
 que desde 2013 es el Pontón DF19 Recalada
(Prácticos Argentinos)
Viajar al  PontónFaro Recalada es una experiencia original, que provoca emociones y sensaciones infrecuentes, impregnadas de un carácter marítimo marcado por las intensas olas del Río de la Plata, entre las más temidas y respetadas por los marinos más expertos del mundo.
Antes de las ocho de la mañana de un julio invernal de 2010, zarpó la lancha de los prácticos argentinos desde el puerto del Buceo, con destino a un territorio flotante fondeado en aguas juridiccionales uruguayas a 20 millas náuticas (37 kilómetros) de la terminal deportiva y turística montevideana, y a 77 (141 kilómetros) del puerto de Buenos Aires.
Su tripulación estaba integrada por un timonel, dos marinos, dos mecánicos y los prácticos que iban a realizar una escala logística en el pontón previa al trabajo en alta mar.
La pequeña embarcación estaba firme, a popa y proa, en una zona cercana a la salida de la bahía rodeada por la rambla Armenia. 
Un aviso en tono distendido del oficial al mando anunciaba una aventura más o menos inquietante, "digna de contar en un artículo periodístico", según el clima que nos aguardara en una mar invernal, gruesa y oscura.
–En poco más de tres horas de viaje nos enfrentamos a olas poderosas, pero de una altura inferior a las normales en julio: no más de dos metros metros.
El vapor a hélice Guillermo Brown que en
1868 la Armada Argentina utilizó como
pontón exterior al puerto de Buenos Aires.
(Prefectura Naval Argentina)
Para el pasajero inexperto fue memorable haber observado como la proa de aquella embarcación insumergible se clavaba de punta en el mar y a los pocos segundos salía a flote triunfante.
La tripulación experta garantizaba certeza de rumbo firme y seguridad, aún cuando casi al final del viaje, mientra se divisaba a lo lejos la silueta del faro de la Isla de Flores, el viento sureste de la partida se transformó en norte, el más complicado para el arribo a destino. 
–Solo hubo serenidad definitiva cuando subimos las escaleras que conducían al comedor del buque Río Limay, que hasta 2013 fue operado como PontónFaro DF15 Recalada en la boca de ingreso al Canal Punta del Indio.
El primer antecedente de un servicio argentino de recalada fue inaugurado en 1821, plena etapa republicana de las Provincias Unidas del Río de la Plata, por iniciativa de Juan Bautista Azopardo, por entonces capitán del puerto de Buenos Aires.
–Casi dos siglos atrás la goleta de guerra Fortuna flotaba en el área externa de las dársenas fluviomarítimas, como pontón sanitario, de inspección militar y aduanera, y embarque de los prácticos argentinos. 
Un sistema similar al vigente data de 1842, por orden del almirante Guillermo Brown, legendario fundador de la Armada Argentina, cuando era jefe de la fuerza naval BlancoFederal que en la Guerra Grande (18391852) luchó contra la flota internacional Colorado–Unitaria que alguna vez lideró el italiano Giuseppe Garibaldi.
Su presencia más cercana a las costas uruguayas se formalizó en 1973 por el Tratado del Río de la Plata.
Desde entonces, su zona de Fondeo y Servicio está ubicada a diez millas náuticas al sureste de la Isla de Flores, para señalar al temido Banco Inglés y asegurar el ingreso al Canal Punta del Indio.
En el actual PontónFaro DF19 Recalada trabaja una tripulación de 30 efectivos, civiles y militares. En turnos rotativos de quince días en el mar y quince en tierra firme, asisten al embarque y desembarque en la zona, ofrecen servicios de logística y hotelería a los prácticos.
–También colaboran con la Estación de Control de Tráfico y Seguridad de Buenos Aires  que regula la navegación fluviomarítima del litoral marítimo del país vecino y en dos mil kilómetros de canales y ríos navegables. 
A diario cumplen misiones estratégicas de la Prefectura Naval Argentina, a 18 millas náuticas (33 kilómetros) de distancia del balneario Lagomar, donde comienza la costa del departamento de Canelones.

–La denominación "Recalada" se debe a que allí recalan los prácticos luego que condujeron a las embarcaciones argentinas hacia ultramar. La costumbre centenaria es despedir a quienes navegarán por aguas abiertas y bienvenir a quienes ingresan al Río de la Plata.

Río Limay, buque operado como
Pontón–Faro DF15 hasta 2013.
(Prefectura Naval Argentina)
Canal Punta del Indio 
La única vía de acceso a Cuenca del Plata es un canal artificial de  65 millas náuticas de longitud,  equivalentes a unos 120 kilómetros, que nace al sur de de Montevideo.
Fue trazado sobre la barra exterior del Río de la Plata, y tiene en su inicio, al norte del Banco Inglés y del Banco Arquímedes, una orientación esteoeste hasta un punto denominado El Codillo donde se orienta hacia el noroeste.
Posee una profundidad deagada que desde 2006 es de aproximadamente 10,6 metros, está boyado con el Sistema IALA por pares de boyas a una distancia de dos millas entre ; desde el par N° 1 al par N° 30 hasta que se conecta con el Canal Intermedio.

Banco Inglés
Sumergido a diez millas náuticas al sureste de la Isla de Flores, es un antiguo pico rocoso o islote escondido en las aguas  del Río de la Plata mezcladas con las del Océano Atlántico,.
Desde los primeros tiempos de la conquista, los cartógrafos europeos indicaban casi todos los bancos de arena en el estuario y sus islas. El Inglés, en cambio, es rocoso y fue así bautizado a mediados del siglo XVII, o tal vez antes.
Apodado también Infierno de los Navegantes o El Tragabarcos era el más temido por los marinos transatlántios, allí se instaló el PontónFaro Recalada sobre el propio banco.

Lancha rumbo al PontónFaro Recalada.
(Prácticos Argentinos, 2013)

Zona Alfa
Es una porción del estuario, de soberanía uruguaya, ubicada frente al puerto de Montevideo, compartido para la navegación uruguaya y argentina por el Tratado del Río de la Plata.

Mar Dulce 
La geografía uruguaya está identificada con el Río de la Plata, un amplio estuario que también baña las costas argentinas.
Es corto, 290 kilómetros de longitud, pero el más ancho del mundo. Su boca de 220 kilómetros va desde la argentina Punta Gorda hasta la línea del Océano Atlántico, en la uruguaya Punta del Este.
Su cuenca recoge más de cuatro millones de metros cúbicos de los ríos Paraná y Uruguay y su lecho abarca una superficie de 35 mil kilómetros cuadrados.
La cartografía de Américo Vespucio le otorga el honor de ser verdadero descubridor, entre 1502 y 1508, frente a la tesis tradicional del viaje de Juan Díaz de Solís, que en 1516 le llamó Mar Dulce.
Cuatro años después fue Hernando de Magallanes quien comprendió que el Río ancho como mar” era la vía de acceso al interior del Nuevo Mundo.
El nombre “de la Plata” se lo dio Sebastián Gaboto, en 1527, convencido de que la corriente fluvial llevaba al corazón de las grandes riquezas de la mitológica Sierra de Plata en el país del Rey Blanco que también buscaban otros exploradores remontando los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.

Data Lux
Ubicación del PontónFaro desde 1973.
(Prefectura Naval Argentina)
Ubicación:  Boca de ingreso al Canal Punta del Indio (latitud 35° 02' S, longitud 55° 51' W), en aguas jurisdiccionales uruguayas del Río de la Plata.
Propietario y operador: Prefectura Naval Argentina 
Inauguración del servicio: 1842 
Pontón en servicio: DF19 Recalada (antes Estrella Atlántica), fondeado en 2013. 
Altura física: 17 metros 
Altura focal: 22 metros 
Alcance lumínico: 10 millas 
Intensidad luminosa: 1.000 candelas 
Destellos: uno blanco cada 12 segundos 
Descripción: La farola está ubicada en la cubierta de un buque estacionario desde donde operan los prácticos argentinos que conducen la navegación hacia los puertos de Buenos Aires, La Plata o los situados sobre las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay.

–En casi dos siglos de servicio de Recalada hubo decenas de embarcaciones utilizadas por la Armada Argentina y la Prefectura Naval para señalizar el Canal Punta del Indio y albergar a los prácticos, entre tantos, los más recordados: goleta Fortuna, bergantín Cacique, fragata 25 de Mayo, barca Thorndike, vapor Pampero, transporte ARA Guillermo Brown, buque Vanguardia, corbeta La Argentina, guardacostas Independencia, los transportes navales Lapataia, Les Eclaireurs, Río Limay.

Arribando a la roca de La Panela, en 2010.
El peñón de La Panela 
–Tan cerca, tan lejos. Desde las playas de Punta Espinillo y La Colorada, en la costa oeste de Montevideo, con binoculares y a veces a simple vista, se divisa un peñón señalado en las cartografías de navegación del Río de la Planta desde los primeros tiempos de la conquista.
A la altura de la ancha boca de desembocadura del Santa Lucía, el peligroso accidente geográfico está rodeado por un invisible grupo de islotes rocosos sumergidos.
En ese punto estratégico de la ruta de los buques de cabotaje entre Montevideo y Buenos Aires se eleva el Faro de la Panela. 
El primer antecedente de una señal luminosa en uno de los corredores más peligrosos del estuario fue el Buque Faro Banco Inglés, fondeado el 16 de marzo de 1866.
–Las peripecias de su tripulación se leen en la novela Banco Inglés, de Isidoro Zaguez, quien luego de vivir un año entre ellos sin regresar a tierra firme, narró penurias personales y comunitarias y las enfermedades mentales provocadas por el aislamiento.
El antiguo faro, en la década de 1930.
–En 1915 fue construida una torre cilíndrica de paredes metálicas sobre el peñón de La Panela, coronada por una lente circular dióptrica diseñada y ensamblada en Inglaterra.
El regimen laboral cambió a principios de la década de 1930, cuando se establecieron guardias rotativas similares a las de la Armada Nacional.
Hasta 1951 se extendió la primera etapa de estación fija, en aquel año se retiró el personal y el servicio fue automatizado.
En 1984 se inició la etapa actual, por el mal estado de la torre metálica fue construida una moderna en fibra de vidrio, se restituyó la tarea de los fareros y se reconstruyeron sus habitaciones ubicadas en dos niveles. 
La vida en La Panela, avanzado el siglo XXI, sigue siendo de cierto aislamiento, no como la de los primeros marinos, similar a la de sitios como la Isla de Flores, Isla de lobos o el Cabo Polonio. Allí todo queda tan cerca, pero tan lejos.

En opinión de profesionales de la salud física y mental, lo más conveniente y eficiente es que los faros sean atendidos por familias de tripulantes que transmitan consejos sobre calidad de vida en sitios aislados y conserven una tradición transmisible de padres a hijos.

Lux Data
Maqueta exhibida en el Museo
del Servicio de Iluminación y
Balizamiento de la Armada Nacional.
Ubicación: Latitud 34°54′56″S, Longitud 56°26′53″O, desembocadura del Santa Lucía en el Río de la Plata
–Inauguración: 1915
Altura física: 13 metros
Altura focal: 17.5 metros 
Alcance geográfico: 13.2 millas náuticas
Alcance lumínico: 9.8 millas
Intensidad luminosa: 1.550 candelas
Destellos: cuatro blancos cada 10 segundos
Sistema:  linterna alimentada por paneles solares
Otro servicio a la navegación: campana acústica de niebla
Descripción: torre en fibra de vidrio pintada a franjas rojas y blancas sobre una base de hormigón protegida por bloques de granito en la que se encuentran las dos habitaciones de los fareros.

Punta del Este 
Ubicación: Límite entre el Río de la Plata y el Océano Atlántico, Península de Punta del Este, departamento de Maldonado
Inauguración: 1860 y reconstrucción en 1923
Altura focal: 44 metros
Alcance geográfico: 18 millas
Alcance lumínico: 11 millas
Intensidad luminosa: 43.000 candelas
Destellos: dos cada 8 segundos
Sistema: llama abierta a gas acetileno con lente dióptrica y catadióptrica
 Descripción: Se encuentra instalado en el collado que domina la punta, durante mucho tiempo fue centro de actividades comunitarias en la zona.


José Ignacio
Ubicación: Océano Atlántico, José Ignacio, departamento de Maldonado
Inauguración: 1877
Altura: 25 metros

Altura focal: 32,5 metros

Alcance geográfico: 12.7 millas

Alcance lumínico: 16 millas

Intensidad luminosa: 1550 candelas

Descripción: Torre circular de piedra con tres aros blancos y cúpula a franjas blancas y rojas, con edificaciones blancas al pie.

Isla de Lobos 
Ubicación: Océano Atlántico, a 12 kilómetros al sudeste de Punta del Este, departamento de Maldonado.
Inauguración: 1906
Altura física: 59 metros
Altura focal: 66 metros
Alcance geográfico: 21,5 millas
Alcance lumínico: 22,9 millas
Intensidad luminosa: 315.245 candelas
Destellos: dos cada 10 segundos
Sistema: En julio de 2001 se convirtió en el primer faro automatizado de Uruguay, con energía solar y alta tecnología.
Otra ayuda a la navegación: Una sirena que funciona con aire comprimido como alternativa para los días de niebla cerrada.
Descripción: Torre circular de hormigón, cúpula con franjas radiales blancas y rojas y edificaciones blancas al pie.
Cabo Polonio 
Ubicación: Costa del Cabo Polonio en el Océano Atlántico, departamento de Rocha 
Inauguración: 1881
Altura física: 26 metros
Altura focal: 39,7 metros
Alcance geográfico: 17,8 millas
Alcance lumínico: 19,5 millas
Intensidad luminosa: 290.471 candelas
Destellos: Uno cada 12 segundos
Sistema: máquina rotativa sobre cubeta de mercurio.
Otra ayuda a la navegación: Radio-faro
Descripción: Torre circular de mampostería, tres aros blancos y edificación blanca al pie. Cúpula a franjas radiales blancas y rojas. Es un faro de gran importancia para los navegantes porque es el ubicado más al este en el territorio nacional, donde la costa atlántica corre de sur a norte. Fue electrificado en 1961.


Cabo Santa María 
Ubicación: Océano Atlántico, Puerto de La Paloma, departamento de Rocha
Inauguración: 1874
Altura física: 30 metros
Altura focal: 42 metros
Alcance geográfico: 18 millas
Alcance lumínico: 20,5 millas
Intensidad luminosa: 480.000 candelas
Destellos: Uno cada minuto
Sistema: máquina rotativa sobre ruedas de bronce
Descripción: Torre circular de mampostería, edificaciones blancas al pie y cúpula a franjas radiales blancas y rojas.


De la Viuda 
Ubicación: Océano Atlántico, costa de Punta Palmar, departamento de Rocha
Inauguración: 1874
Altura física: 12 metros
Altura focal: 20,95 metros
Alcance geográfico: 8.8 millas
Alcance lumínico: 14 millas
Intensidad luminosa: 970.000 candelas
Destellos: dos cada 6 segundos
Descripción: Torre cilíndrica en fibra de vidrio con cuatro franjas blancas y tres rojas sobre base de hormigón.

Colonia del Sacramento 
Ubicación: Río de la Plata, en el Barrio Histórico de Colonia del Sacramento 
Inauguración: 1857
Altura física: 26.92 metros
Altura focal: 34 metros
Alcance geográfico:16,5
Alcance lumínico: 6,4
Intensidad luminosa: 192.000 candelas
Destellos: uno cada 9 segundos
Descripción: Torre circular de mampostería blanca con ruinas de edificación antigua al pie y cúpula a franjas radiales blancas y rojas.


Farallón 
Ubicación: En la isla rocosa de Farallón, Río de la Plata, cerca de Colonia del Sacramento.
Inauguración: 1870
Altura física: 24.18 metros
Altura focal: 26,30
Alcance geográfico: 16 millas
Alcance lumínico: 18 millas
Intensidad luminosa: 182.000 candelas

Destellos: dos blancos cada 10 segundos
Sistema: rotativo sobre cojinetes de bolas, con luz Dalen
Descripción: Torre circular de mampostería, construcción blanca al pie y cúpula a franjas radiales blancas y rojas. de altura. Es un faro sin tripulación desde el año 1928 cuando se le colocó la maquinaria más moderna que posee actualmente el Servicio de Iluminación y Balizamiento. Es una maravilla de la mecánica moderna, No necesita ninguna atención durante meses. Automáticamente empieza a funcionar a la entrada del sol y se para a la salida. En caso de que las mantillas, que producen un excelente foco de luz se quemen, se reponen solas por medio de un ingenioso mecanismo.


Rincón del Bonete 
Ubicación: Río Negro, a pocos kilómetros aguas arriba de Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó
Inauguración: 1945
Altura focal: 15 metros
Sistema: Una lámpara ubicada en el foco del faro, con dos espejos cóncavos, iluminan sobre los dos lentes Fresnel y proyectan dos haces a 90°, lo que en código internacional de balizamiento significa la letra M.

Descripción: Es un faro aéreo instalado por los técnicos que trabajaban en la construcción de la central hidroeléctrica Rincón del Bonete, actual Gabriel Terra. Su fanal está relacionado con la presencia de nazis en la obra, entre 1937 y 1941. Su lámpara contiene una esvástica nazi. Funcionó hasta 1970, permaneció fuera de servicio hasta que en 1994 fue rescatado de los depósitos de material en desuso, renovado y puesto otra vez en servicio.

BIO
Juan Antonio Varese
Montevideano, vecino del barrio Punta Carretas, escribano de profesión, escritor y fotógrafo vocacional, es un investigador y memorialista que adquirió notoriedad con el exitoso y varias veces reeditado De naufragios y leyendas en las costas de Rocha (1993). Entre 1989 y 1991 fue presidente del Foto Club Uruguayo, de su tarea resultó el libro Memorias de José M. Silva, el fotógrafo de Gardel (1997). Su interés se orientó también a temas de nuestra identidad que cristalizó en títulos como Memorias del tamboril (1996) y Viaje al antiguo Montevideo (1977), ambos en coautoría. Fundador de la Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial, su amor por la costa se manifestó en: Memorias de Aguas Dulces, Valizas y Cabo Polonio (1997, en coautoría), Gastronomía de las costas de Rocha (2000), Historias y leyendas de la isla de Flores (2000, también en coautoría) y Faros del Uruguay (2005).